El Salón del Automóvil de Tokio fue el escenario elegido por Nissan para presentar IMx, un crossover eléctrico, completamente autónomo y con un rango de manejo de más de 600 kilómetros.

El concept car ofrece una mirada al futuro de Nissan Intelligent Mobility, la visión de la automotriz para cambiar la forma en la que los vehículos son propulsados, conducidos e integrados a la sociedad.

Autónomo

En el centro de las características tecnológicas de IMx se encuentra ProPILOT, el sistema de conducción autónoma de Nissan.

En el IMx, cuando se selecciona el modo ProPILOT, el sistema guarda el volante dentro del tablero de instrumentos y reclina todos los asientos, brindando al conductor más espacio y permitiendo que los ocupantes del vehículo se relajen y disfruten del viaje.

Cuando se selecciona el modo de conducción manual, el vehículo devuelve el volante y los asientos a su posición original, transfiriendo el control sin dificultades al conductor.

Cero emisiones

El Nissan IMx incorpora la nueva plataforma eléctrica EV de Nissan, diseñada para la máxima eficiencia. Ésta permite que el suelo sea completamente plano, lo que da como resultado una cabina tipo caverna y una dinámica de conducción mejorada. Con un centro de gravedad bajo, el chasis ofrece un mejor manejo.

El IMx es impulsado por un par de motores eléctricos de alta potencia en la parte delantera y trasera, dándole capacidad de tracción en todas las ruedas. Estos motores se combinan para producir 320 kW de potencia y un torque de 700 Nm, provenientes de una batería de alta capacidad que fue rediseñada para aumentar la densidad de energía.

Esta nueva batería permite un rango de autonomía de más de 600 kilómetros con una sola carga, algo prácticamente insólito para el segmento.

Interior

La idea de los diseñadores japoneses fue generar un espacio que ofrezca la sensación de amplitud.

El panel panorámico de instrumentos OLED muestra una vista del entorno exterior en el fondo. Un panel independiente, que emula texturas de madera, colocado debajo del panel de instrumentos y envolviendo las molduras interiores de las puertas, brinda a los ocupantes una sensación del exterior, similar a un shoji, una pantalla o división de papel tradicional en la arquitectura japonesa.

El apoyacabezas, moldeado como un diseño de kumiki, un rompecabezas japonés de madera entrelazada, está hecho de un acolchado material de silicona y un marco producido por una impresora 3D.

En la visión de Nissan, el IMx podrá ser controlado con la mirada y gestos gracias a que poseerá inteligencia artificial. Esta interfaz intuitiva se traduce en menos controles físicos e interruptores, lo que hace que la cabina sea simple pero eficiente y confortable.